Alimentación
Antes que nada, lo aconsejable es tener una hectárea de pasturas por cada animal, aunque esto puede variar según que se suplemente o no alimentación con ración, y según el tipo de caballo de que se trate: las yeguas de cría y para deporte, al ser menos rústicas, pueden requerir incluso hasta dos hectáreas.
Los caballos son más o menos exigentes en cuanto a la alimentación, más o menos sensibles a las variaciones climáticas, más o menos propensos a enfermedades y a problemas en sus patas. Es por ello que las condiciones en las que se mantenga son tan importantes para su alimentación y sanidad.
DATO EXTRA:
¿Qué es una Pastura?
Pasto o hierba de que se alimentan los animales.
Una vasta zona herbácea sobre suelo natural es preferible por razones económicas. Un clima oceánico también es el más adaptado, ya que con clima continental, la hierba crece durante menos tiempo, lo que conlleva costos suplementarios en alimentación. Demasiada humedad tampoco es deseable, pues ello favorece el desarrollo de parásitos y, además, el caballo tolera mal la humedad estancada.
Es necesario destacar que en su ambiente natural, se alimentan de hierba, pero para el animal criado será necesario prever complementos a base de heno y de cereales, como por ejemplo la avena. A su vez, la alimentación del caballo puede estar complementada con frutas y verduras, pero solo a modo de snack o premio. Las frutas y verduras ideales para alimentar al caballo son zanahorias, fresas, plátanos, lechuga, remolacha, melón, calabaza, apio, sandía, uvas y pomelos, entre otros. Cabe aclarar que también hay frutas y verduras que no se recomiendan dar al caballo. Entre algunas de ellas están las manzanas y los albaricoques. Esto se debe a que tiene semillas que contienen cantidades mínimas de cianuro, que es muy tóxico para el caballo. Aunque las cantidades son bajas, es mejor evitarlas. También se recomienda evitar el aguacate, ya que comer algunas unidades puede provocar intoxicación en el animal.

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